Acusan a Morena de usar la salud de los trabajadores como moneda de cambio electoral..
En una sesión cargada de tensión política, el líder de la bancada priista en el Congreso de Chihuahua, Arturo Medina, fijó una postura crítica frente a la minuta de la jornada laboral de 40 horas. Aunque el voto del PRI fue en sentido positivo, el legislador calificó la reforma como un "avance a medias" y un distractor que dista mucho de la realidad ideal para las familias mexicanas, asegurando que el texto aprobado no garantiza los dos días de descanso efectivo que tanto anhela la clase trabajadora.
Medina fue contundente al señalar que el dictamen llegó a Chihuahua como un "trámite muerto", ya que la reforma cuenta con el aval de 24 congresos locales y su publicación es inminente, lo que deja al Legislativo estatal sin margen de maniobra real. El priista denunció que el incremento de las horas extra permitidas —que suben de 9 a 12— representa un golpe directo a la justicia salarial y a la economía familiar, obligando al empleado a pasar más tiempo en la fábrica por la misma paga base.
La crítica más feroz se centró en la fecha de implementación, pues Morena y sus aliados pospusieron la entrada en vigor de la reforma hasta el año 2030. Arturo Medina sentenció que este retraso es una prueba de que el oficialismo actúa bajo cálculos electorales y conveniencias políticas, jugando con las necesidades de quienes menos tienen para satisfacer intereses de partido. "Cambian las leyes para sus necesidades políticas y no para mejorar la vida de la gente", finalizó el legislador bajo la mirada de una tribuna dividida.
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