Chocan, vuelcan y caen al interior del Canal.

El estruendo del metal contra el concreto rompió la calma en las inmediaciones de la avenida Teófilo Borunda, donde la imprudencia y el exceso de velocidad por poco cobran la vida de dos jóvenes de apenas 25 años de edad. Lo que inició como un trayecto ordinario a bordo de un Nissan Sentra gris se transformó en una pesadilla cuando, al llegar a la altura de la calle 28, la conductora perdió el control del volante de manera irremediable. El vehículo impactó primero violentamente contra la banqueta para después proyectarse contra la valla de contención que separa la vialidad del profundo canal, la cual no fue suficiente para detener la inercia del automóvil.

El desenlace fue aterrador, pues la unidad terminó por precipitarse al vacío y caer volcada al interior del canal, deteniendo su estrepitosa caída únicamente al chocar contra un árbol de huizache. El escenario movilizó de inmediato a una impresionante cantidad de rescatistas, incluyendo elementos de Rescate Urbano, Bomberos y paramédicos de la Cruz Roja, quienes trabajaron bajo la presión del tiempo para auxiliar a las víctimas. Mientras una de las mujeres presentaba heridas diversas, la otra fue localizada en estado de inconsciencia, lo que obligó a una intervención médica urgente en el sitio del siniestro.

La zona quedó bajo el resguardo de la Policía Municipal y agentes de la Policía Vial, quienes se encargaron de abanderar el tráfico y realizar los peritajes correspondientes para determinar las responsabilidades de este incidente que dejó el vehículo convertido en chatarra. Hasta el momento, el estado de salud de la joven inconsciente se mantiene bajo reserva, mientras las autoridades reiteran el peligro mortal que representa ignorar los límites de velocidad en arterias tan peligrosas como esta.