Cuando el odio se normaliza, la dignidad muere: Senado levanta la voz.

Durante el Acto de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto y en recuerdo de Gilberto Bosques Saldívar, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, afirmó que mantener viva la memoria es una responsabilidad colectiva para evitar que tragedias como esa vuelvan a ocurrir.

La senadora subrayó que el Holocausto demuestra hasta dónde puede llegar el odio cuando se normaliza la exclusión y se niega la dignidad humana. Advirtió que el fanatismo, el racismo y los prejuicios étnicos o religiosos siguen siendo riesgos presentes en la actualidad.

Castillo Juárez señaló que la intolerancia suele avanzar de manera gradual, comenzando con palabras y estigmas, hasta llegar a la negación violenta de la dignidad. Por ello, dijo, la memoria debe entenderse como una tarea diaria a favor de la justicia, la empatía y los derechos humanos.

Destacó que México cuenta con una tradición humanista reflejada en el asilo y la hospitalidad, valores que han marcado su política exterior y que hoy se fortalecen bajo el enfoque del Humanismo Mexicano, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

En ese contexto, resaltó la figura de Gilberto Bosques Saldívar, diplomático mexicano que salvó miles de vidas durante la persecución nazi. Afirmó que su legado recuerda que la diplomacia, ejercida con ética y valentía, puede ser una forma de defender la vida.

Por su parte, la senadora Reyna Celeste Ascencio Ortega, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, señaló que esta conmemoración no sólo recuerda el pasado, sino que reafirma el compromiso de construir una verdadera cultura de paz basada en el diálogo, la educación y el respeto a la diversidad.

Recordó que cada 27 de enero el mundo rememora la liberación de Auschwitz y honra a seis millones de judíos, así como a millones de víctimas más del régimen nazi. Subrayó que el odio se alimenta de la indiferencia y que la paz debe sanar el tejido social y proteger la dignidad de todas las personas.

En su intervención, Gilberto Bosques Tistler, nieto del diplomático homenajeado, afirmó que la memoria del Holocausto es hoy más urgente ante el resurgimiento de discursos de odio y antisemitismo en distintas partes del mundo. Destacó que el ejemplo de su abuelo demuestra que, aun en los momentos más oscuros, es posible elegir la luz y la solidaridad.