Da inicio la SICT en la construcción de obras de salud sin un peso extra.

En un movimiento estratégico que redefine las facultades del gabinete federal, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), bajo el mando de Jesús Esteva Medina, asume a partir de este viernes 8 de mayo una nueva y poderosa responsabilidad: la construcción de infraestructura de salud. Gracias a un decreto firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, publicado hoy en el Diario Oficial de la Federación, la dependencia sale de las carreteras y caminos para meterse de lleno en las entrañas del sector salud.

La reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal faculta a la SICT para ejecutar desde la construcción y equipamiento, hasta la rehabilitación y ampliación de obras públicas vinculadas a la salud en coordinación con los tres órdenes de gobierno. Esta maniobra busca aprovechar la capacidad técnica y operativa de la secretaría para acelerar la entrega de hospitales y clínicas que el país demanda con urgencia, centralizando la fuerza constructora del Estado en una sola entidad con experiencia en megaproyectos.

Sin embargo, el decreto viene con un candado financiero estricto: no habrá presupuesto adicional. La SICT deberá absorber los gastos de estas nuevas obras con sus recursos ya aprobados para el Ejercicio Fiscal 2026, lo que implica una reingeniería interna total para cumplir con la misión sin incrementar el gasto público. Con este golpe de timón, el Gobierno de México apuesta a la eficiencia máxima, convirtiendo a la SICT en el brazo constructor de la salud pública nacional a partir de este viernes.