¡De la armería al narco! Cae red de jóvenes que traficaba rifles Barrett y ametralladoras.

Imagen: Painterest

Una investigación reciente revela una realidad alarmante: el arsenal que fortalece a los grupos criminales en México no llega solo; es impulsado por ciudadanos estadounidenses, muchos de ellos jóvenes, que aprovechan las leyes permisivas de su país. Bajo la fachada de compras legales, estas "armas de hormiga" cruzan la frontera diariamente en vehículos comunes, alimentando la violencia en estados como Sonora, Tamaulipas, Chihuahua y Baja California. La lucha contra el crimen organizado se enfrenta a un enemigo silencioso: el flujo incesante de pólvora desde el norte.

Expertos en seguridad y autoridades federales han identificado un patrón sistemático de tráfico de armas denominado "compra por testaferros". Este método consiste en que ciudadanos estadounidenses (muchas veces jóvenes sin antecedentes) compran armas legalmente firmando formularios falsos, para luego entregarlas a redes criminales que las introducen a México.

Puntos clave del reporte:

  • Los "Prestadores de Nombre": Recientemente, 9 jóvenes de entre 24 y 33 años fueron acusados de conspirar para comprar ilegalmente más de 15 armas de alto poder, incluyendo rifles Barrett calibre .50.
  • Tráfico Familiar: En un caso emblemático en Laredo, Texas, un padre y su hijo fueron detenidos con un arsenal de 400 armas ocultas en compartimentos secretos de remolques.
  • Las Rutas Calientes:
    • Arizona - Sonora
    • Texas - Tamaulipas y Chihuahua
    • California - Baja California
  • Cultura Permisiva: Especialistas como Víctor Manuel Sánchez y René Cáceres señalan que, mientras en México es casi imposible comprar un arma legalmente, en EU la Segunda Enmienda y el poder de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) permiten que casi cualquier persona mayor de 21 años adquiera armamento de guerra.

El tráfico se realiza "gota a gota": un ciudadano estadounidense cruza la frontera en un auto particular con pocas armas camufladas, evitando revisiones minuciosas, para después redistribuir el arsenal hasta estados como Jalisco o Michoacán.

Nota referencia: La Razón.