El gusano barrenador reaparece en Texas tras 60 años y amenaza a México.
Una grave crisis sanitaria mantiene en máxima alerta a los productores pecuarios de ambos lados de la frontera tras confirmarse en Texas el primer caso de gusano barrenador del ganado tras 60 años de ausencia. Aunque las autoridades estadounidenses insisten en que se trata de un hecho aislado, la alarma social se mantiene encendida debido al avance imparable de esta plaga en territorio mexicano.
De acuerdo con el Informe de Casos Activos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), al corte del 3 de junio México registraba un acumulado de 2 mil 77 contagios activos. Esta alarmante cifra representa un incremento del 200 por ciento en menos de medio año en comparación con los 692 casos reportados a inicios de 2026, lo que demuestra que el parásito no ha dejado de expandirse.
La preocupación en Estados Unidos escaló drásticamente luego de detectarse recientemente el parásito en una cabra localizada en Zaragoza, Coahuila, a menos de 40 kilómetros de la línea divisoria. Como medida de emergencia, Washington suspendió temporalmente la importación de ganado vivo procedente de las regiones afectadas, desatando un fuerte temor entre los productores mexicanos ante el riesgo de un impacto económico devastador.
El reporte epidemiológico del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) detalla que los bovinos son la especie más golpeada con 990 casos activos, seguidos de cerca por los perros con 706 infecciones, afectando también a cerdos, caballos y fauna silvestre. Veracruz encabeza la lista nacional de estados críticos con 246 contagios, seguido por Puebla con 224 y Oaxaca con 220, mientras que en la franja fronteriza Tamaulipas lidera con 155 casos, Nuevo León con 83 y Coahuila con 35.
Ante la inminente amenaza que podría generar pérdidas de hasta mil 800 millones de dólares para el sector ganadero de Texas, México y Estados Unidos han activado una estrategia bilateral urgente. Las acciones de contención incluyen la próxima inauguración de una Planta Productora de Moscas Estériles en Tapachula, Chiapas, así como centros de dispersión aérea en la frontera para liberar hasta 100 millones de insectos estériles por semana y frenar de golpe el ciclo de reproducción de esta temible plaga.
Nota de referencia: La Razón.
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