El rancho que sentenció al Cártel de Sinaloa y derrumbó a Rocha Moya

La finca Huertos del Pedregal, ubicada a las afueras de Culiacán, ha pasado de ser un centro de reuniones exclusivas a convertirse en el epicentro del colapso político y criminal de Sinaloa. Fue en este inmueble donde, en julio de 2024, Joaquín Guzmán López secuestró a Ismael "El Mayo" Zambada para entregarlo a Estados Unidos, desatando una guerra civil interna entre "Los Chapitos" y "La Mayiza" que hoy mantiene al estado sumido en la ingobernabilidad.

Pero el impacto no fue solo criminal. La captura de "El Mayo" destapó una red de vínculos políticos que alcanzó al gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya. Según una carta del propio Zambada, aquel día fue citado en el rancho para mediar en un conflicto político entre Rocha Moya y el legislador Héctor Melesio Cuén Ojeda, quien terminó asesinado esa misma jornada. A raíz de estas investigaciones, el Departamento de Justicia de EE. UU. ha presentado acusaciones formales contra el morenista y otros nueve políticos sinaloenses, incluyendo al senador Enrique Inzunza, por presuntos nexos con el crimen organizado.

Hoy, la finca se encuentra asegurada por la FGR y custodiada por la Guardia Nacional, mientras las calles de Culiacán arden con balaceras y ataques con explosivos. Ante el vacío de poder y la violencia desatada, grupos de ciudadanos y activistas, como el chef Miguel Tanimaya, han alzado la voz exigiendo paz y gobernabilidad en tiempos que califican como los más difíciles para la entidad.