Elevan perfil de riesgo de la CNTE ante su capacidad de colapsar la fiesta futbolera.

Las corporaciones de seguridad del país tienen un nuevo e inesperado dolor de cabeza en su agenda de seguridad nacional. Además de blindar las sedes contra el crimen organizado, prevenir la explotación sexual infantil y mantenerse en alerta máxima ante posibles atentados terroristas, las autoridades federales y locales ahora catalogan a la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) como un "nuevo factor de riesgo" con el potencial de desestabilizar el Mundial de fútbol que México compartirá con Estados Unidos y Canadá.

El verdadero peligro identificado por los estrategas de inteligencia no radica en la violencia física directa de los docentes, sino en su brutal capacidad operativa para estrangular la movilidad urbana. Un bloqueo estratégico de la CNTE no necesita aproximarse a las inmediaciones de los estadios para arruinar el evento; basta con que colapsen los corredores viales, los accesos a los hoteles de concentración, las rutas hacia los aeropuertos o los perímetros de las zonas de aficionados (Fan Zones) para desatar el caos internacional.

Esta alerta se enciende de forma paralela al monitoreo de grupos radicales y barras de aficionados violentos, un peligro permanente que las autoridades mantienen bajo la lupa con el amargo recuerdo de la tragedia de Querétaro en 2022. La FIFA obliga estrictamente a los organizadores a prevenir conductas discriminatorias y riñas, pero la irrupción de la protesta magisterial en la narrativa del evento amenaza con contaminar por completo la imagen de bienvenida que el país busca proyectar al mundo.

Como una muestra de su capacidad de asfixia, un violento contingente de la CNTE colapsó durante horas ambos sentidos del Circuito Interior en la Ciudad de México, desquiciando el tráfico tras marchar desde la Estela de Luz. La movilización se ejecutó en represalia por los recientes choques y hechos de sangre registrados en Mitla, Oaxaca, donde los maestros acusaron a los tres niveles de gobierno de apostar por la confrontación física y la represión en lugar de resolver sus demandas laborales.

Ante el caos que paralizó las arterias de la capital, la Secretaría de Gobernación emitió un exhorto urgente para privilegiar el diálogo y frenar los bloqueos que estrangulan la economía y el libre tránsito de millones de ciudadanos. Aunque el gobierno federal y la SEP aseguran mantener abiertas las mesas de negociación institucional, las recientes demostraciones de fuerza de los líderes magisteriales dejan en claro que el conflicto está lejos de enfriarse y podría escalar hasta convertirse en el principal enemigo logístico de la justa mundialista.