Fuerzas federales aseguran un arsenal de 151 armas, granadas y 687 kilos de cocaína ocultos en un tractocamión en Tapachula, Chiapas.
Un demoledor e implacable golpe de precisión quirúrgica contra la estructura operativa y financiera del crimen organizado fue ejecutado en el sureste del país mediante una ofensiva interinstitucional de alta escuela. Derivado de minuciosos trabajos de inteligencia e investigación criminal desarrollados en el estado de Chiapas, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional (GN) y la Fiscalía General de la República (FGR), en estrecha coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de Marina (Semar), desmantelaron una fortificación delictiva donde incautaron un descomunal cargamento de cocaína y un arsenal de alto poder destructivo.
La persecución estratégica inició tras seguir líneas de investigación sólidas que permitieron identificar un predio vinculado directamente con un grupo delictivo de alta peligrosidad. El centro de operaciones clandestino funcionaba bajo la fachada civil de una aparente pensión de vehículos de carga pesada. Tras recolectar los datos de prueba indispensables, las fuerzas del orden público acudieron ante un Juez de Control, quien de manera expedita otorgó la orden de cateo necesaria para intervenir de forma violenta y sorpresiva el inmueble ubicado estratégicamente en el municipio fronterizo de Tapachula.
Al ejecutarse el despliegue operativo coordinado, las brigadas de asalto irrumpieron en el sitio y aseguraron un tractocamión cargado hasta el tope con chatarra industrial. Sin embargo, la pericia de las autoridades permitió detectar que, oculto bajo el material de desecho, se encontraba un tambo metálico completamente sellado. Al proceder a su apertura forzada, los uniformados descubrieron un arsenal oculto compuesto por 147 armas de fuego cortas, cuatro armas de fuego largas, 363 cargadores abastecidos y 18 granadas de fragmentación listas para su empleo táctico.
El decomiso no se detuvo ahí, pues en el mismo contenedor metálico se desenterró un monumental cargamento que arrojó un peso de 687 kilogramos de cocaína pura en paquetes compactos, cuyo valor en el mercado negro representa una pérdida multimillonaria e irreparable para la organización criminal propietaria del inmueble. Durante la incursión también quedaron bajo resguardo oficial otros dos tractocamiones, tres cajas de carga cerradas y nueve contenedores utilizados presumiblemente para el trasiego logístico de las sustancias ilícitas.
Finalmente, todo el arsenal de guerra, la droga de alta pureza y los vehículos de carga decomisados fueron trasladados bajo un estricto dispositivo de seguridad para quedar a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación, autoridad que se encargará de integrar la carpeta de investigación correspondiente contra quien resulte responsable. El predio criminal quedó completamente sellado con insignias oficiales y bajo un permanente resguardo policial, mientras las instituciones del Gabinete de Seguridad refrendaron su compromiso de seguir combatiendo sin cuartel el tráfico de armas y drogas en las calles.
- 4 vistas