Guerra encarnizada por la gubernatura del estado grande.
Una auténtica bomba política sacudió las estructuras del poder en Chihuahua tras revelarse el último estudio de opinión de la encuestadora Massive Caller. Los datos duros e implacables confirman que la coalición conformada por Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo ha tomado por asalto las preferencias ciudadanas con miras a las próximas elecciones de 2027 para elegir gobernador.
La alianza oficialista se colocó en el búnker más alto de la medición al registrar un contundente 38.2% de la intención de voto, dejando claro el avance de su maquinaria en territorio norteño. Esta cifra representa un golpe directo a los partidos de oposición que buscan retener o escalar espacios de poder en el estado.
A la caza de la primera posición se encuentra el Partido Acción Nacional, organismo que se mantiene en la batalla con un 31.7% de los apoyos. El partido blanquiazul arrastra una marcada distancia respecto al primer lugar, viéndose obligado a replantear su estrategia para evitar ser triturado en las urnas el próximo año.
Más abajo en el tablero de posiciones, el panorama es de ruina total para las estructuras tradicionales. El Partido Revolucionario Institucional se desplomó de manera dramática al capturar apenas un débil 9.1% de la simpatía del electorado chihuahuense.
Por su parte, Movimiento Ciudadano se encuentra en la lona al registrar un minúsculo 4.1% de las preferencias, seguido muy de cerca por las alternativas de corte Independiente, las cuales apenas alcanzaron a rescatar un 2.7% dentro de la muestra estadística.
El factor del misterio y la expectativa se mantiene vivo gracias a una porción importante de la población que aún no define el rumbo de su decisión. Un 14.2% de los encuestados manifestó no saber por quién votar todavía, un capital político flotante por el que los contrincantes tendrán que pelear con garras de hierro mientras se mueven las fichas estratégicas del tablero electoral.
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