¡APAGÓN DIGITAL! Falla el Wi-Fi 6G en el estreno del Estadio Banorte.

El esperado ensayo para la reapertura del Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) dejó un sabor agridulce y una larga lista de tareas pendientes para los organizadores. Pese a la millonaria inversión y la promesa de convertirlo en el recinto más conectado de México con tecnología WiFi 6 y 6G, la realidad fue otra: una red saturada que dejó a más de 87,000 aficionados incomunicados desde antes del silbatazo inicial.

El despliegue de 1,200 antenas de Panduit prometía eliminar las "zonas muertas", pero los usuarios reportaron una conectividad nula incluso en las zonas de palcos. El sistema de pago cashless, que debía ser la joya de la corona en eficiencia, obligó a muchos a volver al efectivo debido a que las terminales no lograban sincronizarse. "Ni mensajes de texto podíamos enviar", relataron asistentes frustrados que vieron cómo la robusta red prometida por AT&T simplemente no apareció.

El caos no se limitó al internet. El acceso al estadio se convirtió en un cuello de botella con esperas de hasta 60 minutos. La aplicación Fanki colapsó al intentar desplegar los códigos QR y la lectura de boletos tardó, en promedio, más de dos minutos por persona. Aunque las nuevas pantallas LED y el sistema de iluminación cumplieron con el espectáculo visual, la infraestructura digital quedó a deber, encendiendo las alarmas a solo meses del inicio de la Copa del Mundo.