Arrojan a un niño de 3 años al estanque de los cocodrilos en Inglaterra.

Un terrible hecho que ha conmocionado al Reino Unido se registró en un reconocido zoológico inglés, luego de que un hombre fuera arrestado bajo la sospecha de intento de asesinato, tras confirmarse que un niño de apenas tres años de edad terminó dentro del recinto de los cocodrilos, resultando con heridas de extrema gravedad, según reportó el diario internacional The Independent en Español.

Los perturbadores hechos ocurrieron en el centro turístico y tienda de productos agrícolas "Johnsons of Old Hurst", ubicado cerca del pueblo de Huntingdon, en el condado de Cambridgeshire, Inglaterra. Cuerpos policiales fueron alertados de emergencia a las 1:24 p. m. hora local sobre el incidente dentro del área de reptiles.

Detectives de la Unidad de Delitos Graves de la Policía de Cambridgeshire iniciaron una investigación criminal inmediata y de acuerdo con la información publicada por The Independent en Español, las autoridades locales apuntan a una hipótesis aterradora: no existe ningún indicio de que el agresor y el pequeño se conocieran, tratándose aparentemente de un ataque directo y aleatorio.

Por este intento de homicidio, las fuerzas del orden capturaron a un sujeto de 30 años de edad, originario del condado vecino de Norfolk, quien ya se encuentra tras las rejas enfrentando los cargos correspondientes.

El menor de edad fue rescatado del estanque y trasladado de urgencia absoluta al Hospital Addenbrooke en Cambridgeshire, donde los médicos reportan su estado de salud como crítico pero estable debido a las severas lesiones sufridas en el encuentro con los depredadores. En el nosocomio, psicólogos y agentes especialmente capacitados brindan apoyo a la familia en este traumático momento.

El caso ha levantado fuertes cuestionamientos sobre la seguridad del zoológico, el cual cuenta con más de 100 animales y ofrece atracciones como la "experiencia de alimentación de cocodrilos". Irónicamente, durante la inauguración del reptilario en 2019, el dueño del lugar, Andy Johnson, presumía a medios locales que su diseño permitía "observar a los animales sin barreras", algo que hoy está bajo la lupa de la justicia.

Ben Obese-Jecty, legislador de la región de Huntingdon, informó que el Comando Oro de la policía británica está tratando el caso como un "incidente crítico" y lanzó un enérgico llamado en redes sociales para pedir a la población que se abstenga de especular en internet para no entorpecer la investigación penal en curso, concluyó el reporte de The Independent en Español.