Despliegan barrenos de 230 metros para localizar a mineros en Sinaloa.

 

El Gobierno de México, a través de un Puesto de Comando Unificado que agrupa a los tres órdenes de gobierno, ha intensificado las operaciones críticas en la mina Santa Fe, ubicada en El Rosario, Sinaloa. Tras más de 160 horas de labor ininterrumpida desde el incidente ocurrido el pasado 25 de marzo, los equipos de rescate han logrado explorar más de 3.2 kilómetros de rampas, centrando ahora todos sus esfuerzos técnicos y científicos en la denominada "Zona 0". La prioridad absoluta sigue siendo la localización de los tres mineros que aún permanecen atrapados, bajo una estrategia que no escatima en recursos para garantizar la viabilidad de las maniobras.

El nuevo plan de intervención técnica es de una complejidad sin precedentes. Para asegurar el acceso de los brigadistas, se ha iniciado la estabilización de bóvedas y el control de jales mediante sistemas de bombeo constante y la construcción de barreras de contención que mitiguen el desplazamiento de sedimentos. Una de las acciones más determinantes es la ejecución de barrenos de exploración con una profundidad de aproximadamente 230 metros, herramientas vitales para evaluar las condiciones internas de la mina y localizar con precisión los puntos de contacto, minimizando los riesgos de nuevos derrumbes.

En este esfuerzo titánico participan de manera coordinada la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Coordinación Nacional de Protección Civil, sumando la experiencia de la Comisión Federal de Electricidad y brigadas especializadas del sector minero privado. Mientras los trabajos avanzan en la profundidad del yacimiento, las autoridades mantienen un acompañamiento permanente a José Alejandro Cástulo Colín, el minero rescatado exitosamente, quien continúa su recuperación bajo vigilancia médica. El compromiso institucional es firme: se emplearán todos los recursos del Estado hasta concluir la localización y el rescate de los tres trabajadores.