Fenómeno de calima azota a Chihuahua capital con niveles de contaminación de muy altos a extremadamente altos.

Una peligrosa contingencia ambiental mantiene bajo alerta roja a Chihuahua capital debido a la presencia de un denso fenómeno de calima que ha destrozado los rangos de seguridad atmosférica. El Gobierno del Estado, mediante una acción coordinada entre Protección Civil, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SDUE), confirmó que las partículas contaminantes se encuentran atrapadas en el entorno debido a los altos niveles de humedad, hundiendo al municipio en una clasificación de "mala" calidad del aire.

El panorama es alarmante según el último reporte de las estaciones de monitoreo de la SDUE, las cuales detectaron un arsenal de partículas PM10 —polvo, cenizas, hollín y polen— flotando de manera masiva sobre la población. La Estación Sur de la capital arrojó una cifra de 352.3 microgramos por metro cúbico, mientras que la Estación Centro registró 208.3 microgramos, números rojos que sitúan el indicador técnico de riesgo en un rango de muy alto a extremadamente alto.

Esta crisis ambiental temporal se ha convertido en un búnker de cultivo para el desarrollo de trastornos respiratorios severos en la población general. Ante la gravedad de la situación, las autoridades sanitarias lanzaron un llamado de urgencia para extremar el cuidado y vigilar el agravamiento de síntomas, principalmente en niños, adultos mayores, personas con desnutrición y pacientes que arrastran patologías crónicas preexistentes.

Para frenar los daños a la salud, la Coordinación Estatal de Protección Civil exigió a la ciudadanía priorizar a sangre y fuego las actividades en espacios interiores, ordenando mantener puertas y ventanas completamente cerradas en hogares y centros de trabajo para bloquear el ingreso del aire exterior contaminado.

Asimismo, se decretó la suspensión temporal de cualquier actividad física, recreativa o deportiva al aire libre. Las dependencias estatales advirtieron que, en caso de ser estrictamente necesario permanecer en la intemperie por periodos prolongados, es obligatorio el uso de cubrebocas, exhortando a la comunidad a no ignorar los síntomas y acudir al médico ante cualquier malestar respiratorio persistente.