Inversión social de GPO supera los 35 millones de pesos en beneficio de comunidades de Ahome

México importa actualmente cerca del 80 por ciento del amoníaco que consume, dentro de una demanda nacional de fertilizantes que ronda entre los 4.5 y los 5 millones de toneladas anuales. Ante este escenario, la inversión para la construcción de la planta de amoníaco de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, Sinaloa, permitirá abastecer el mercado interno con producción local de amoníaco y urea, disminuyendo la dependencia de las importaciones extranjeras en más de un 70 por ciento y abaratando los costos para los productores agrícolas sinaloenses y del resto del país.

El desarrollo del proyecto petroquímico detonará una importante derrama económica en la región mediante la generación de aproximadamente 10 mil empleos directos e indirectos. De acuerdo con las proyecciones de la compañía, se crearán 3 mil plazas directas durante la etapa de construcción, 7 mil puestos indirectos en las cadenas de proveedores, transportistas y comercios locales, así como 300 empleos fijos especializados de carácter permanente, en los cuales se dará prioridad de contratación a los habitantes de Topolobampo y Los Mochis.

De forma paralela a las obras industriales, GPO ha ejercido una inversión social que supera los 35 millones de pesos a lo largo de una década, enfocada en el mejoramiento de las comunidades de Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Topolobampo. Los recursos se han destinado a infraestructura, salud y educación, destacando las obras de rehabilitación en la preparatoria CetMar número 13 y en la Escuela Jaime Nuñó, las cuales han beneficiado de manera directa a mil 100 estudiantes de la zona costera.

Asimismo, en coordinación con el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Sinaloa (ICATSIN), la empresa impulsó programas de formación técnica y autoempleo que han alcanzado a 3 mil 745 personas, con una participación mayoritaria de mujeres del municipio de Ahome. Los directivos de la firma confirmaron que los programas de apoyo social e inversión comunitaria se mantendrán vigentes durante lo que resta del año y de cara al 2027, bajo un esquema de supervisión conjunta entre los comités vecinales y las autoridades gubernamentales.