Marcelo Ebrard abre las puertas a la tecnología médica de última generación.
En un movimiento estratégico que posiciona a México como una potencia emergente en el desarrollo científico, el Gobierno Federal, bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha clasificado a la investigación clínica como un sector de seguridad nacional y desarrollo económico. A través de la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, se han derribado las barreras burocráticas que durante años frenaron la llegada de tecnología especializada, emitiendo una resolución histórica que facilita la importación de equipos eléctricos y electrónicos destinados exclusivamente a protocolos de investigación médica.
Esta medida no es solo un trámite administrativo; es un motor financiero diseñado para incrementar en un 50% la inversión extranjera directa en el sector salud. Se estima que la simplificación de estos procesos atraerá 150 millones de dólares adicionales cada año, elevando la cifra total a los 450 millones de dólares anuales en el corto plazo. El objetivo final, trazado en el ambicioso "Plan México", es alcanzar una meta de 2 mil millones de dólares anuales, rescatando al país del rezago actual, donde apenas capta menos del 0.2% del mercado global de investigación clínica, valorado en 140 mil milones de dólares.
La optimización de estos protocolos garantiza que medicamentos, vacunas y dispositivos médicos lleguen con mayor rapidez y calidad a las y los mexicanos. Con la firma de la Subsecretaría de Industria y Comercio, esta acción afirmativa elimina los retrasos e incertidumbres que ahuyentaban a las grandes farmacéuticas, consolidando a México como el destino más atractivo para la innovación en América Latina. Esta política pública reafirma el compromiso de la Cuarta Transformación con el bienestar social, utilizando la competitividad comercial como una herramienta para fortalecer el sistema de salud y la soberanía científica nacional.
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