Internacional

Fuerza especial de inteligencia en Texas asfixia finanzas de cárteles y rastrea a funcionarios corruptos.

Por Redacción · 7 de julio, 2026

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El Grupo de Trabajo Conjunto Interinstitucional contra los Cárteles (JIATF-CC), establecido formalmente por el Gobierno de Estados Unidos en Texas, consolidó una red unificada de inteligencia enfocada en combatir de manera directa las estructuras operativas, financieras y de contrabando de las organizaciones criminales mexicanas en la frontera.

Esta fuerza especial, que opera bajo la dirección del Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM), unifica el flujo de datos de agencias de alto nivel como la CIA, DEA, FBI y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Su objetivo primordial consiste en nutrir los expedientes que concentran los Departamentos de Estado y del Tesoro para proceder legal y financieramente contra capos y servidores públicos coludidos con el narcotráfico.

Los reportes de inteligencia generados por este grupo táctico han derivado en consecuencias severas, incluyendo la integración de acusaciones en cortes federales, la congelación de activos y cuentas bancarias a través de la OFAC, así como la revocación inmediata de visas para políticos bajo sospecha de corrupción y sus familias.

En el balance de su primer semestre de operaciones, la colaboración estratégica con dependencias federales selectas de México permitió asestar golpes contundentes. Destaca entre estos resultados la entrega de información clave que derivó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), ocurrida el pasado mes de febrero en el estado de Jalisco.

Asimismo, las labores conjuntas han logrado el desmantelamiento de complejas redes transfronterizas dedicadas al lavado de dinero y esquemas masivos de contrabando de combustible. A la par, se mantiene un monitoreo permanente que ha permitido el rastreo y bloqueo de precursores químicos provenientes de Asia para la fabricación de fentanilo, así como el decomiso de cargamentos de armas de alto poder que pretendían ingresar a territorio mexicano.

Con el fin de evitar filtraciones que pongan en riesgo la seguridad de las operaciones en marcha, el Departamento de Estado de los Estados Unidos aplica un criterio selectivo para compartir esta información binacional. Los datos de inteligencia se canalizan exclusivamente a instituciones federales como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y las Fuerzas Armadas, excluyendo por completo a los gobiernos estatales debido a sospechas de complicidad institucional.

Nota de referencia: La Crónica.

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