Loba al acecho en el Zócalo: operativo masivo ante el regreso de la reina.

La Ciudad de México se encuentra en estado de máxima alerta logística ante el arribo de la barranquillera con su gira "Las Mujeres Ya No Lloran World Tour". Desde las primeras horas de este domingo 1 de marzo, el Centro Histórico se ha convertido en un búnker donde elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han implementado un cerco perimetral para garantizar la integridad de los miles de asistentes que ya saturan las inmediaciones del primer cuadro y las arterias principales.

Para evitar el colapso total, las autoridades han anunciado medidas drásticas en el transporte, ya que las líneas 1, 2 y 9 del Metro extenderán su servicio hasta la 1:00 am para desalojar a la multitud. Por su parte, el sistema Ecobici ha dejado fuera de servicio múltiples cicloestaciones en la zona por razones de seguridad, mientras que el escenario, ya montado frente a la Catedral Metropolitana, espera recibir una marea humana que podría romper récords de asistencia históricos en la capital.

Quienes no logren penetrar el muro humano en la Plaza de la Constitución tendrán alternativas para no perderse el espectáculo de dos horas, pues se han instalado pantallas gigantes en puntos estratégicos como la Alameda Central y el Monumento a la Revolución. El objetivo de esta medida es dispersar a la multitud que amenaza con desbordar la capacidad del Zócalo, manteniendo la vigilancia extrema hasta que se apague la última luz del escenario y se garantice el desalojo total.