¡México vs Italia! Todo o nada.
El panorama del Grupo ha dado un vuelco espectacular tras la sorpresiva caída de la selección estadounidense ante Italia con un marcador de 8-6, un resultado que ha dejado las matemáticas al rojo vivo. Actualmente, el reglamento del torneo estipula que, en caso de un triple empate, el criterio de desempate se basa estrictamente en el promedio de carreras permitidas por out defensivo en los duelos directos entre los involucrados.
Bajo esta premisa, Estados Unidos ha quedado en una posición sumamente frágil al haber permitido un total de 11 carreras en sus enfrentamientos contra México e Italia. Por su parte, México ya cargaba con cinco carreras permitidas tras su duelo inicial, lo que convierte el próximo enfrentamiento contra la escuadra italiana en una partida de ajedrez sobre el montículo.
La consigna para los lanzadores mexicanos es clara y despiadada: ganar el encuentro es el primer paso, pero la clave reside en no permitir más de seis carreras. Si la defensa mexicana logra contener el ataque europeo bajo ese límite, su promedio estadístico superará al de los norteamericanos, otorgándoles el pase directo y enviando a casa a uno de los grandes favoritos del certamen.
Sin embargo, el margen de error es mínimo; recibir siete o más anotaciones, incluso ganando el partido, podría arruinar la efectividad acumulada y devolverle la vida al conjunto de las barras y las estrellas. Las autoridades deportivas y la afición permanecen en vilo, conscientes de que en este torneo cada out y cada envío a la registradora tienen un peso histórico que trasciende el simple marcador final.
Nota referencia: MSN, Referee.
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