México y el FBI recuperan un documento de Hernán Cortés con casi 500 años de antigüedad.

Un golpe contundente contra las mafias del tráfico de bienes culturales y un fuerte blindaje para la memoria histórica del país se consolidó tras un exitoso despliegue internacional. Un documento de valor incalculable, con casi 500 años de antigüedad, fue recuperado con garras de hierro en los Estados Unidos y devuelto formalmente a la República Mexicana, triturando una racha de más de tres décadas desde que la pieza fue cobardemente sustraída de los archivos nacionales. El Archivo General de la Nación (AGN) tomó posesión definitiva de este manuscrito del siglo XVI, el cual consiste en un libramiento de pago emitido originalmente el 20 de febrero de 1527, gracias a un operativo donde el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ejecutó la entrega oficial a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

La ofensiva legal para asegurar la repatriación de este tesoro documental se activó en mayo de 2022, cuando el búnker del AGN detectó que el folio pretendía ser vendido al mejor postor por la casa de subastas Paul Fraser Collectibles en suelo norteamericano. De manera inmediata, las autoridades mexicanas aplicaron mano dura y, para junio de ese mismo año, tras reunir un arsenal de pruebas físicas irrefutables que demostraban científicamente la pertenencia del bien al patrimonio del Estado, se presentó la denuncia penal correspondiente ante la Fiscalía General de la República (FGR). El proceso de decomiso y devolución avanzó con paso firme durante 2024, logrando que en agosto de 2025 la joya histórica quedara bajo el resguardo seguro e indestructible de la Embajada de México en Washington, antes de su traslado final al búnker del AGN.

Las investigaciones históricas revelaron un dato de alto impacto: este valioso folio pertenece a un grupo selecto de documentos que ostentan la firma autógrafa del conquistador español Hernán Cortés, los cuales habían sido arrancados y saqueados de forma ilegal del volumen 362, legajo 203 del emblemático fondo Hospital de Jesús. El éxito de esta cacería de arte sacro e histórico se debió a los dictámenes periciales elaborados por las especialistas de la nación, donde las descripciones archivísticas milimétricas jugaron un papel esencial para desarmar las pretensiones de los coleccionistas extranjeros y comprobar el origen del texto.

Finalmente, con la presencia de altos mandos de la Embajada de los Estados Unidos en México y de la Consultoría Jurídica de la SRE, se llevó a cabo la apertura del contenedor especial y la reincorporación formal de la pieza al acervo nacional. Las dependencias federales cerraron filas y lanzaron una fuerte advertencia advirtiendo que las labores de identificación de documentos robados continuarán de manera permanente, enviando el mensaje contundente de que el patrimonio documental de México no se vende ni se negocia, sino que se protege, se preserva y se honra con todo el arsenal del Estado como parte esencial de nuestra historia.