"No quieren votos, quieren privilegios": Sergio Gutiérrez Luna critica propuesta de Somos MX

El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, arremetió contra la propuesta de reforma electoral presentada por la organización Somos MX, liderada por Lorenzo Córdova y Guadalupe Acosta Naranjo. El legislador calificó la iniciativa como una serie de "ideas amorfas" que no buscan fortalecer la democracia, sino garantizar espacios y recursos para las élites políticas que han perdido respaldo en las urnas.

Según Gutiérrez Luna, el planteamiento de la organización —en la que también participa el exsecretario ejecutivo del INE, Edmundo Jacobo— carece de un articulado técnico serio y se enfoca en tres ejes que resultan regresivos para la visión de austeridad y representación del actual Gobierno: más plurinominales, más presupuesto y exclusión de los pueblos originarios.

Los tres pilares de la crítica:

  1. Aumento de Plurinominales: El legislador denunció que la propuesta busca elevar de 200 a 250 el número de diputaciones por representación proporcional (plurinominales). Esto, aseguró, tiene el fin de dar espacios en el Congreso a quienes no pueden ganar elecciones por mayoría relativa.
  2. Redistribución del Financiamiento: La iniciativa de Somos MX sugiere que los partidos con menor votación reciban una mayor proporción de recursos públicos. Para Gutiérrez Luna, esto significa "premiar" a fuerzas políticas sin respaldo ciudadano con dinero del pueblo.
  3. Exclusión de Pueblos Indígenas: El punto más severo de la crítica fue la ausencia total de menciones a los pueblos indígenas en la propuesta. El vicepresidente recordó que los impulsores de Somos MX tienen antecedentes de "burla" hacia estas comunidades, lo que explica por qué no los consideran sujetos de derechos en su modelo electoral.

"Reformas para las élites"

Gutiérrez Luna concluyó que México no necesita cambios hechos a la medida de quienes quieren "seguir viviendo del presupuesto". Reafirmó que cualquier reforma legítima debe enfocarse en ampliar los derechos de los ciudadanos y asegurar que sectores históricamente olvidados, como las comunidades indígenas, tengan voz y voto real en el sistema democrático, alejándose de los privilegios burocráticos.