“LA RISA ES EL RAYO DE SOL DEL ALMA”
Por Redacción · 12 de agosto, 2026
“La risa es el rayo de sol del alma”. Una expresión atribuida a Thomas Mann que, por su sencillez y profundidad, nos invita a mirar más allá de una sonrisa y descubrir todo aquello que una persona puede comunicar sin necesidad de palabras.
Al tener en mis manos la invitación al Quinto Informe de Gobierno de Marco Bonilla, me detuve a contemplarla. Una hermosa panorámica de nuestra comunidad, en la que el Cerro Grande y el Cerro Coronel se levantan como centinelas permanentes de nuestra bella ciudad, sirve de marco a su imagen.
Ahí está también su personalidad, con esa elegancia natural que lo caracteriza y, particularmente, con una risa franca, sencilla y profundamente humana que llamó mi atención. La imagen me emocionó y me llevó a reflexionar sobre todo aquello que una persona puede transmitir sin pronunciar una sola palabra.
Su risa se convierte en lenguaje corporal. Transmite cercanía, sinceridad y confianza. Porque hay gestos que difícilmente pueden fabricarse: nacen de la personalidad y terminan diciendo, sin palabras, mucho de quien los expresa.
En esa risa encuentro también humildad. La humildad de quien sabe acercarse a la gente sin levantar barreras; de quien puede ejercer una responsabilidad importante sin perder la sencillez en el trato. Y esa humildad, lejos de disminuirlo, lo engrandece.
Pero sería insuficiente hablar solamente de su risa. Detrás de esa expresión amable existen otras cualidades indispensables para gobernar: valentía, capacidad e inteligencia. Cualidades que también se manifiestan en su lenguaje corporal, en la seguridad de su expresión y en la manera de acercarse a las personas.
Fue entonces cuando encontré el motivo de estas líneas: su expresión corporal convence, no vence. Y hago deliberadamente esa diferencia, porque considero que es superior convencer que vencer.
Para vencer puede ser necesaria la lucha, la fuerza de carácter y la determinación para enfrentar una circunstancia. Para convencer se necesita algo más profundo: razones, credibilidad, confianza y la capacidad de sumar voluntades.
Quien vence puede imponerse en una contienda; quien convence consigue que los demás crean y acompañen. Vencer habla de una lucha; convencer habla de liderazgo.
Marco Bonilla ha demostrado valentía para enfrentar retos, pero también capacidad e inteligencia para acercarse, dialogar y comunicar. Su personalidad se convierte así en un vehículo para transmitir seguridad y confianza. Y ahí vuelve a aparecer aquello con lo que comenzamos: su risa.
Una risa que no debe confundirse con falta de seriedad ante las responsabilidades de gobernar. Por el contrario, Winston Churchill expresó una idea que ayuda a comprenderlo: “Creo firmemente que no se puede tratar con las cosas más serias de este mundo a menos que uno comprenda las más divertidas”.
Gobernar implica tomar decisiones, enfrentar problemas y asumir responsabilidades. Pero también exige cercanía, sensibilidad y capacidad para conservar el ánimo frente a la adversidad. Se puede gobernar con firmeza sin perder la sonrisa; se puede ejercer autoridad sin abandonar la humildad.
Después de cinco años al frente del Gobierno Municipal de Chihuahua, llega también el momento de que las expresiones estén acompañadas por los hechos, porque la confianza no se construye únicamente con palabras: se construye cumpliendo y dando resultados.
Por eso regreso a aquella frase con la que inicié estas líneas: “La risa es el rayo de sol del alma”. Hay sonrisas que pertenecen al protocolo y hay risas que nacen espontáneamente. La de Marco Bonilla pertenece a estas últimas: franca, sencilla y cercana.
Una risa que acerca, una humildad que engrandece, una valentía que enfrenta y una capacidad que, antes que vencer, sabe convencer.
Atentamente
PROFR. EVERARDO TERRAZAS GUTIÉRREZ
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