Presentan en Davos plan para construir una “nueva Gaza” con 180 rascacielos en un plazo de dos a tres años

Durante el Foro Económico Mundial de Davos, el gobierno de Estados Unidos dio a conocer un ambicioso plan de reconstrucción para la Franja de Gaza, que contempla la edificación de una “nueva Gaza” con alrededor de 180 rascacielos y el desarrollo de ciudades modernas en un territorio devastado por la guerra.

La propuesta fue expuesta por Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump y empresario inmobiliario, quien presentó el proyecto como parte de los trabajos de la denominada Junta de Paz, un organismo impulsado por la Casa Blanca para supervisar el alto al fuego y atender la reconstrucción del enclave palestino.

De acuerdo con el plan maestro, la primera etapa se desarrollaría en un periodo de dos a tres años, comenzando por la ciudad de Rafah, al sur del territorio, una de las zonas más afectadas por los bombardeos. El diseño contempla avenidas amplias, áreas verdes, zonas residenciales, centros educativos, hospitales, complejos industriales, espacios culturales y religiosos, así como infraestructura turística a lo largo de los 40 kilómetros de costa sobre el mar Mediterráneo.

Las proyecciones incluyen la construcción de más de 100 mil viviendas, cerca de 200 centros educativos, alrededor de 75 instalaciones médicas, un gran puerto, parques, zonas deportivas, centros logísticos y un aeropuerto en la frontera con Egipto. En total, el proyecto prevé levantar unos 180 edificios de gran altura, destinados a vivienda y hotelería frente al mar.

Kushner estimó que para llevar a cabo esta transformación urbana se requerirá una inversión mínima de 25 mil millones de dólares, con la expectativa de que, a mediano plazo, la economía de Gaza pueda alcanzar un valor de hasta 10 mil millones de dólares anuales hacia 2035 y generar más de 500 mil empleos.

El inicio de las obras, sin embargo, estaría condicionado al desarme total de Hamás y a la consolidación de un entorno de seguridad que permita el desarrollo del proyecto. La iniciativa ha generado reservas entre varios países europeos, que han expresado dudas sobre su viabilidad jurídica y su compatibilidad con el derecho internacional y los acuerdos de Naciones Unidas.

En paralelo, el presidente Donald Trump volvió a colocar el tema de la seguridad internacional en el centro del debate al anunciar el envío de una “enorme flota” naval hacia aguas cercanas a Irán, en medio de tensiones por la situación interna de ese país. Asimismo, ironizó sobre la posibilidad de que la OTAN asumiera tareas de resguardo en la frontera sur de Estados Unidos, al sugerir que podría invocarse el Artículo 5 del tratado para enfrentar lo que calificó como “invasiones” migratorias.

El conjunto de anuncios y declaraciones refuerza la lectura de un escenario geopolítico en reconfiguración, en el que la reconstrucción de Gaza, la relación con Medio Oriente y el papel de las alianzas militares occidentales se entrelazan con una agenda de seguridad y poder impulsada desde Washington.