Sheinbaum frena en seco a la ultraderecha de EE. UU. y desata cacería de corruptos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desató un verdadero terremoto político desde el Monumento a la Revolución ante una impresionante marea de 850 mil mexicanas y mexicanos movilizados en 30 estados del país, al lanzar un ultimátum de guerra total contra las agencias extranjeras que pretenden imponer condiciones en suelo nacional y contra las mafias del pasado que buscan recuperar el poder a toda costa.
Con un lenguaje visceral y directo que caló hondo en el ánimo social, la jefa del Ejecutivo federal rompió el silencio de manera contundente y convocó de inmediato a una movilización masiva a partir de la próxima semana para tomar las plazas públicas, repartir periódicos y realizar asambleas bajo una advertencia que no admite réplicas: la patria no se vende, se ama y se defiende, y en México no se aceptará jamás la subordinación ante ningún imperio.
La mandataria sepultó de forma tajante la vieja época del saqueo y los privilegios que por décadas dejaron a millones de familias en el abandono absoluto y la pobreza, sentenciando que la dignidad de un pueblo despierto y organizado jamás será doblegada por los grandes intereses económicos ni por agentes de inteligencia de otros países, quienes cínicamente pretenden utilizar el discurso de la seguridad con fines electorales para el periodo de 2026 y 2027.
En una demostración de fuerza brutal contra el crimen de cuello blanco y la delincuencia organizada, Sheinbaum presumió un combate sin tregua que ya procedió penalmente contra autoridades corruptas de todos los partidos políticos sin distinción, logrando una reducción del 49 por ciento en homicidios dolosos y un 20 por ciento en delitos de alto impacto, dejando en claro que su gobierno no hace la guerra como en el pasado, sino que arranca de raíz la colusión oficial.
Al abordar la tensa relación bilateral, la presidenta le cantó las cartas claras a los Estados Unidos al señalar que para frenar la violencia en territorio mexicano es indispensable que ellos detengan el tráfico ilegal de armas hacia nuestro país y atiendan de una vez por todas el grave problema de consumo de drogas que destruye a su propia juventud, rematando con que la cooperación continuará únicamente por convicción humanista y respeto mutuo.
Para blindar la economía nacional y el bolsillo de las clases trabajadoras, restregó un paquete de logros demoledores que mantienen al peso mexicano firme en 17.40 unidades por dólar como la segunda divisa más poderosa del planeta, un desempleo desplomado en apenas el 2.5 por ciento y una cifra récord de Inversión Extranjera Directa que alcanzó la brutal cantidad de 23 mil 591 millones de dólares en el primer trimestre de este año 2026.
La justicia social también tocó de forma directa a la frontera norte, donde la mandataria destacó que los trabajadores viven una auténtica primavera laboral con un salario mínimo que alcanza los 13 mil 226 pesos mensuales en esa región y la histórica aprobación de la semana laboral de 40 horas, sumado a la construcción de 4 mil 200 kilómetros de nuevas vías férreas y obras de infraestructura estratégica como la carretera Bavispe–Nuevo Casas Grandes en el estado de Chihuahua.
Finalmente, la jefa del Estado mexicano cerró de forma implacable asegurando que entregará la vida entera, su conocimiento y su esfuerzo en esta batalla por defender la soberanía, sentenciando que aunque existan diferencias internas entre los ciudadanos, todos deben cerrar filas bajo la misma premisa inquebrantable de que en México deciden única y exclusivamente las y los mexicanos.
- 10 vistas