Sheinbaum perfila reforma electoral: menos diputados, nuevo modelo plurinominal y mayor fiscalización.
La reforma electoral que presentará la presidenta Claudia Sheinbaum contempla una reducción en el número de diputados federales, un nuevo esquema para elegir a los legisladores plurinominales y un endurecimiento en los mecanismos de fiscalización de los partidos políticos.
Según la información recabada por la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral y presentada recientemente a la mandataria, la Cámara de Diputados pasaría de 500 a 400 integrantes. De este total, 300 serían electos por el principio de mayoría relativa y 100 por representación proporcional.
En el caso de los diputados plurinominales, se plantea modificar el método de elección. La propuesta considera listas estatales elaboradas por los partidos políticos, las cuales serían sometidas al voto ciudadano. De esta manera, el electorado tendría dos boletas: una para diputados de mayoría y otra para plurinominales, un esquema similar al planteado en reformas anteriores.
La iniciativa también propone eliminar la figura de los legisladores plurinominales en el Senado. De aprobarse, la Cámara Alta pasaría de 128 a 196 escaños, con tres senadores por entidad federativa, elegidos bajo los principios de mayoría y primera minoría.
En cuanto al Instituto Nacional Electoral (INE), la reforma no contempla que sus consejeros sean electos por voto directo. Se mantendría el actual mecanismo de designación a través de la Cámara de Diputados, aunque se analiza reducir el número de integrantes del Consejo General, actualmente conformado por 11 consejeros.
Otro eje central es el fortalecimiento de la fiscalización del gasto electoral. Para ello, se propone la creación de cuentas bancarias mancomunadas entre el INE y los partidos políticos, con el objetivo de permitir una supervisión directa y en tiempo real de los recursos.
La iniciativa también incluye una reducción de 30% en el financiamiento público destinado a los partidos políticos, así como recortes presupuestales al propio INE y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), un punto que podría generar diferencias con partidos aliados cuyos votos son necesarios para una reforma constitucional.
Finalmente, se plantea fortalecer la participación ciudadana mediante mecanismos más ágiles y fórmulas que faciliten la realización de consultas populares sobre temas de interés nacional, de acuerdo con los lineamientos impulsados por la Presidencia.
Nota referencia: Excélsior.
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