Termómetro llega a los 41°C y el estado se convierte en una caldera.
El estado de Chihuahua se prepara para enfrentar una jornada de condiciones climáticas extremas que amenazan con poner en jaque la seguridad de la población este jueves y viernes. La Coordinación Estatal de Protección Civil lanzó una advertencia urgente ante el avance de una ola de calor brutal que llevará el termómetro a niveles sofocantes, especialmente en la región de Chínipas, donde se espera que el fuego del ambiente alcance los 41 grados centígrados. Mientras el desierto se enciende con 38°C en Ojinaga y 37°C en Delicias, la frontera de Juárez y la capital del estado no se quedan atrás con máximas de 34°C, creando una atmósfera de peligro para quienes se expongan al sol sin precauciones.
Sin embargo, el calor no es el único enemigo; la naturaleza prepara un embate de violencia en el cielo con la llegada de lluvias aisladas que vendrán cargadas de furia eléctrica y la posible caída de granizo en municipios clave como Juárez, Ahumada y Ascensión. Este cóctel de fuego y hielo se complicará aún más con ráfagas de viento que superarán los 55 kilómetros por hora, las cuales amenazan con levantar densas nubes de polvo y tolvaneras que podrían borrar la visibilidad en tramos carreteros críticos, transformando las rutas Chihuahua-Ahumada, Chihuahua-Cuauhtémoc y Jiménez-Parral en trampas mortales para los viajeros desprevenidos.
Para el viernes, el infierno se intensificará, pues se prevé que gran parte de la entidad supere la barrera de los 37°C, manteniendo la alerta por el riesgo de golpes de calor y deshidratación severa. Las autoridades han sido enfáticas: evitar la exposición prolongada a los rayos solares y mantener una hidratación constante no es una sugerencia, es una medida de supervivencia. Al conducir, la precaución debe ser extrema, ya que la combinación de vientos cruzados y falta de visibilidad podría provocar tragedias en los caminos estatales si no se respetan las advertencias de Protección Civil.
- 3 vistas