Van contra el trabajo infantil: proponen blindaje constitucional para menores de edad.

VEM) impulsa una iniciativa de reforma a las fracciones II y III del apartado A del artículo 123 de la Constitución Política, a fin de establecer de manera expresa la prohibición del trabajo nocturno, así como de labores peligrosas o insalubres para personas menores de dieciocho años en todos los sectores.

La propuesta constitucional agrega que también quedarán prohibidas todas aquellas actividades que, por su naturaleza o por las condiciones en que se realicen, puedan resultar dañinas para el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

Asimismo, se plantea que las personas mayores de la edad mínima de admisión al trabajo y menores de dieciocho años solo puedan ser empleadas en jornadas máximas de seis horas diarias y treinta y seis horas semanales, sin posibilidad de horas extraordinarias, exclusivamente en labores no peligrosas ni insalubres y bajo una estricta protección de su salud, seguridad, moralidad y desarrollo integral.

La iniciativa fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales para su análisis y dictamen. En la exposición de motivos se precisa que la edad mínima de admisión al trabajo no podrá ser, en ningún caso, inferior a la edad de conclusión de la educación obligatoria prevista en la Constitución y en las leyes aplicables, por lo que se mantiene la prohibición absoluta de contratar a personas menores de quince años.

El legislador subraya que este tipo de reformas buscan garantizar a la niñez mexicana una infancia libre de trabajos perjudiciales en edades tempranas, al tratarse de un derecho humano derivado del principio de dignidad humana y del interés superior de la niñez.

Desde la perspectiva de la niñez, la iniciativa coloca en el centro su interés superior y busca asegurar tiempo suficiente para aprender, jugar y desarrollarse en entornos seguros, con jornadas laborales compatibles con su etapa de crecimiento.

De acuerdo con el planteamiento del diputado, estos cambios podrían contribuir a reducir riesgos de lesiones, deserción escolar y explotación laboral, en especial en niñas que enfrentan cargas desproporcionadas de trabajo doméstico no remunerado, garantizando mejores oportunidades en su transición a la vida adulta.